Evite costosas abolladuras protegiendo los puntos de elevación de su automóvil
El mayor temor al subir un vehículo a un elevador es el daño irreversible que los brazos metálicos pueden causar en los bajos de la carrocería. Las pestañas dobladas y la pintura levantada suelen terminar en problemas severos de corrosión. La solución definitiva llega con este juego de almohadillas de goma y metal, diseñadas para interponerse entre la fuerza bruta del elevador y la delicada estructura del coche.
Estabilidad absoluta sobre ejes de 35mm
El riesgo de deslizamiento debido al contacto directo entre metales queda completamente neutralizado. La textura superior de la goma ofrece un agarre de alta fricción que se adhiere al punto de izado del automóvil, mientras que la base se acopla firmemente al eje de 35mm de las patas elevadoras, garantizando que el coche permanezca inmóvil durante todo el proceso de reparación.
Beneficios clave del sistema Artibetter
Protección activa del vehículo
El caucho absorbe los puntos de presión concentrados, distribuyendo las toneladas del coche por toda la superficie de la almohadilla para no deformar los canales del chasis.
Durabilidad extendida del utillaje
Gracias al alma de metal oculta, la pieza no se corta ni se deforma con el filo de los bajos del vehículo, superando la vida útil de los tacos de goma convencionales sin refuerzo interno.
Una inversión inteligente para proteger los coches de sus clientes o su propio automóvil de daños estructurales innecesarios durante el mantenimiento.