Este protector de motor actúa de forma autónoma cortando el flujo eléctrico en milisegundos cuando detecta una sobrecarga prolongada o un cortocircuito. La ventaja directa para el operario es la continuidad del negocio: se reducen drásticamente los tiempos de inactividad por averías y se eliminan los costes derivados de la sustitución de motores quemados en la línea de montaje.
Activación manual y rearmado rápido
El diseño cuenta con pulsadores mecánicos robustos de inicio y parada. En caso de disparo, el diagnóstico visual es instantáneo, permitiendo un rearmado seguro una vez solventada la anomalía en el circuito.